¡BUEN VIAJE GALEANO!
martes, 14 de abril de 2015
lunes, 13 de abril de 2015
El día más sucio de la guerra fría. 14 de abril de 1972
Policías y militares del Batallón Florida rodean la manzana donde vivía el matrimonio Martirena que desarmados los ejecutan.
El primer juez de la causa y un capturado recuerdan la peor jornada de la historia moderna. Hoy la Justicia vuelve a indagar el asesinato del matrimonio Martirena.
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| El 14 de abril de 1972, eran ejecutados por las "Fuerzas Conjuntas" |
Nota original de Alejandro Pérez
"Vamos ocho a cuatro y ganamos nosotros". David Cámpora escuchó con resignación el irónico parte del día anterior de la boca de un soldado.
Estaba tirado en una cama del Hospital Militar después del momento más duro de la guerra sucia. En ocho horas habían muerto 12 personas, ocho del lado guerrillero, cuatro del otro bando. Hubo también seis detenidos y siete heridos.
Cámpora era jefe financiero de los tupamaros. Estaba libre desde el escape masivo de Punta Carretas en 1971. En los últimos meses, el MLN había concentrado en atacar los escuadrones de la muerte. El secuestro del fotógrafo policial Néstor Bardesio les permitió conformar una lista de sus cuadros. Bardesio delató a Armando Acosta y Lara, Oscar Delega, Hugo Campos Hermida, Ernesto Motto y Víctor Castiglioni. Los cinco serían ejecutados en tres días consecutivos de abril.
Desde febrero, David Cámpora y Eleuterio Fernández Huidobro vivían en un escondite (berretín, en la jerga tupamara) armado en el hogar del matrimonio Martirena-Giménez en Amazonas 1440.
El 14 de abril la estadía clandestina iba a terminar de manera abrupta. A las 13:55 oyeron por la radio de alta frecuencia que la Policía andaba cerca. Afuera había dos camiones del Batallón Florida con 40 soldados al mando del capitán Carlos Calcagno y policías liderados por el comisario Hugo Campos Hermida. Un helicóptero interrumpió la tranquilidad de Malvín.
Cinco minutos después, llovió fuego de artillería durante varios minutos. Las balas atravesaron la pared de la finca y dieron en el berretín armado por Cámpora y Huidobro, situado entre el cielorraso y el techo de la casa. Un impacto dio en el cuello de "El Ñato" Huidobro. El dueño de casa gritó: "no estamos armados, no disparen". El escribano Luis Martirena militaba en el sector legal del Movimiento de Liberación Nacional.
Pocos segundos más tarde se escuchó otra ráfaga y el quejido mortal de Martirena en el primer piso. Su esposa había caído en el comedor. Las Fuerzas Conjuntas entraron a la casa y la vaciaron como si fuera una mudanza. Un rato después, llegó el juez en lo criminal Daniel Echeverría. Pidió para hacer una inspección ocular.
Por pura casualidad, el comisario Bergeret encontró en el placar del baño la entrada al berretín. Tanteando el techo pudo levantar con facilidad una tapa de 70 kilos que Cámpora olvidó trancar por socorrer a Fernández Huidobro.
Pensaron que les había llegado su hora. "Yo trataba de no moverme, pero temía que el ruido de las tripas me delatara", dice Cámpora, 35 años después.
La Policía no sabía aún el tesoro que había encontrado. Fernández Huidobro sí se dio cuenta del peligro que estaba corriendo. Dio la orden a Cámpora de entregarse. Herido y con un hilo de voz, le dijo a su compañero: "gritá que somos dos y que estamos desarmados".
Cámpora no estaba convencido."Gritá, las pelotas", pensó. "A mí de acá me sacan muerto". Igual, dejó los dos chumbos en el suelo. Pensaba fugarse por el fondo, pero el estado de "El Ñato" hacía imposible el plan. Sabía que ninguno de los dos saldría con vida.
Sin la ayuda de Cámpora, Fernández Huidobro cantó rendición. Primero pidió por el juez y después por Campos Hermida. Ambos estaban allí.
Campos Hermida se vanagloriaba de ser uno de los integrantes de las Fuerzas Conjuntas que no practicaba apremios físicos. Ese día dio garantías y cumplió el deseo de alto al fuego pedido por "El Ñato", a quien conocía de otra tragedia: el asalto de Pando. En 2004, el policía confirmó la historia al semanario Brecha .
El ex tupamaro Cámpora tiene otra teoría sobre la caballerosidad del policía: "Campitos era totalmente comprable. A la hora de una futura fuga iba a ser pieza clave. Además, se sintió amenazado por la organización. Sabía que estaba en nuestra mira por integrar los escuadrones. Cuidando nuestro pellejo, cuidaba el suyo".
Sin muchas opciones, los dos capturados bajaron las escaleras. "El Ñato" le dio un fajo con 29.400 dólares al juez y le dijo: "me los pagó una periodista francesa a cambio de un reportaje".
Luego Huidobro abrazó a Cámpora. "Bueno, hermano, esta vez zafamos", le dijo y se desmayó. Tenía un gran agujero en el costado izquierdo de la garganta. Su piel estaba de color gris por la pérdida de sangre.
"El Ñato" y Cámpora zafaron. Los Martirena no pudieron. Ivette Giménez yacía en la cocina. Tenía el mentón hundido, como si se lo hubieran aplastado con un pisotón. En un corredor de la planta alta, estaba el cuerpo del escribano Martirena. Sostenía una metralleta.
El juez Echeverría dudó de la forma en que estaba colocada el arma y miró a Campos Hermida. "Eso es todo, doctor", respondió el policía. El forense Guaymirán Ríos constató el fallecimiento de Martirena.
Había un gran nerviosismo en la casa. Los policías y militares estaban todos de civil con brazaletes amarillos. Cámpora recuerda oficiales fumando marihuana y bromeando entre ellos. También recuerda los ojos oscuros de dos policías que los custodiaban. "Estaban prontos para limpiarnos", cuenta Cámpora.
El juez Echeverría recrea el clima a su manera: "los agentes parecían fuera de sí, gritaban como locos, gritaban cualquier cosa. El odio que se respiraba en esa casa podía palparse. Yo pensé que no salíamos vivos. Se estaban matando entre ellos y nosotros estábamos en el medio", asegura.
La vida no valía nada
Huidobro y Cámpora coinciden: el juez de Instrucción les salvó la vida con su sola presencia. Dice Cámpora: "Si Echeverría no hubiera estado allí, no sé si no nos pasaban por los dientes. Era relativamente fácil. Bastaba declarar: "tupas asediados iniciaron tiroteo y...".
El juez también piensa lo mismo: "creo que si no estábamos nosotros en el momento en que el comisario Bergeret descubrió el berretín, Huidobro y Cámpora no contaban el cuento. Los mataban ahí mismo".
El doctor Echeverría era uno de los cinco jueces de instrucción criminal de Montevideo. Los turnos de cada juzgado eran semanales. Entre los lunes 10 y 17 de abril de 1972, su juzgado (el de tercer turno) estaba a cargo de toda la justicia penal en la capital uruguaya.
No se puede decir que el tema le cayó en suerte.
"El 14 de abril de 1972 fue el peor día de mi carrera judicial", dice sin dudar. Hoy a los 80 años, retirado de la administración de justicia, dedica tiempo al estudio del cosmos y de la genética.
Aquella jornada, probablemente la más sangrienta del Uruguay del siglo XX, había amanecido bajo una garúa. Echeverría prendió la radio y se enteró que un comando sedicioso había asesinado al capitán de la Armada, Ernesto Motto, integrante de Inteligencia naval.
El marino fue ejecutado a las 9:10 de 12 balazos en la parada del ómnibus. Los disparos fueron realizados desde una pick-up blanca con cuatro hombres en la parte trasera. Era el último día de trabajo antisubversivo para Motto. Había conseguido pase como oficial en un buque de guerra.
El asesinato ocurrió en plena avenida Roosevelt de Las Piedras. No caía en la jurisdicción de Echeverría.
El juez supo poco después que la tragedia había comenzado más temprano y que había caído dentro de su competencia. Mientras desayunaba, la primera llamada de alerta fue del comisario Campos Hermida.
"Esto viene bravo, doctor", le advirtió. A las 6:50 un Ford Maverick conducido por el subcomisario Delega, el agente Leites y otro policía, había sido interceptado en Bulevar y Ponce por una camioneta Chevrolet verde. Delega y Leites murieron bajo el fuego de metralleta.
Suficiente para un mismo día, pensó el juez. Pero no. A las 10:20, un francotirador tupamaro asesinó al ex subsecretario del Interior, profesor Armando Acosta y Lara, en el momento en que salía de su domicilio. Los disparos provenían de la parte trasera de la iglesia metodista de San José y Barrios Amorín, copada desde las 8 de la mañana por un comando tupamaro.
"Recuerdo un charco de sangre impresionante frente al zaguán de la casa", recuerda el juez, que hizo acto de presencia en el lugar junto al comisario Campos Hermida. Acosta y Lara cayó fulminado en el acto.
El juez volvió a su despacho. Otra llamada del comisario Campos Hermida lo llevó de recorrida. A las tres de la tarde se enteró que los enfrentamientos habían continuado. Cada agresión respondía a la anterior.
A las 12:30, vecinos de la calle Francisco Plá denunciaron la sospechosa presencia de una camioneta. Hacia allí transitaba el subcomisario Juan J. Reyes en un Ford Maverick. Pero la emboscada salió mal.
La providencial llegada de dos vehículos blindados (las famosas "chanchitas" verdes) desató un violento tiroteo en el que murieron dos tupamaros. El subcomisario Reyes resultó gravemente herido.
Buscando revancha, un equipo de Inteligencia comandado por el inspector Víctor Castiglioni irrumpió en un cantón tupamaro de la calle Pérez Gomar 4392. El dueño de casa fue capturado. Murieron su hijo de 18 años, el jefe tupamaro Jorge Candán Grajales y dos militantes más.
El juez Echeverría todavía no puede creer la cantidad de diligencias que debió desarrollar esa jornada. Para terminar aquella agenda de terror, ya entrada la noche, tuvo que actuar ante un operativo de la seccional 5° de Policía. La denuncia provenía de la sede del Partido Comunista, en Fernández Crespo y Uruguay. Habían disparado al local desde un patrullero.
"El lugar era aterrador. Un montón de gente tirada boca abajo. Los policías rodéandolos con las metralletas. Ordené el desalojo y la libertad de los detenidos", recuerda el magistrado.
A pocas cuadras del lugar, el Parlamento votaba el estado de guerra interno y la supresión de las garantías individuales. La votación parlamentaria resultó afirmativa. A partir del 15 de abril de 1972, los hechos de sedición pasaron a la órbita de la justicia militar. Por puro formalismo, Cámpora y Huidobro fueron los últimos sediciosos procesados por la justicia civil.
Aquella horrible madrugada, el senador frenteamplista Enrique Erro leyó un informe enviado por los tupamaros que intentaba explicar las ejecuciones. Un grupo de la ultraderechista Juventud Unida de Pie (JUP) se enfrentó en la barra legislativa con obreros de Alpargatas y estudiantes de la Facultad de Química.
Algunos cabos sueltos de aquel día todavía están en la mira, entre otros la muerte del matrimonio Martirena-Giménez que nunca había sido investigada.
El expediente fue archivado por la Ley de Caducidad. Pero la Suprema Corte de Justicia recibió en 2003 un escrito con la firma de 200 personas solicitando la reapertura del caso. Entre los solicitantes figuran Ana y Laura Martirena, hijas del matrimonio asesinado. La petición fue aceptada y hoy está bajo la competencia del juez penal de 10° turno, Rolando Vomero.
Fueron indagados Huidobro, Cámpora y el actual general Carlos Calcagno, cuya actuación en dictadura es objeto de otras investigaciones judiciales.
También declaró un funcionario policial que ese día vio una escena atroz: mientras un soldado robaba comida de la cocina, el inspector Castiglioni tenía el pie sobre el rostro de Ivette Giménez, le puso el revólver en la boca y disparó.
El juez Echeverría dice no haber visto a Castiglioni en la escena del crimen, pero él y su actuario llegaron una hora y media después del ataque.
Muy lejos de la causa, el ex magistrado todavía se pregunta cosas: "si no agarraban en la calle Amazonas a Huidobro y a Cámpora, ¿cómo hubieran justificado las Fuerzas Conjuntas el asesinato de los Martirena?".
Es una pregunta que se hace hoy la Justicia uruguaya. Castiglioni, Campos Hermida y muchos otros están muertos. Y ya se sabe: los muertos no declaran.
"Escribió Sanguinetti, en la primera de sus crónicas sobre el allanamiento de la calle Amazonas, ...en Malvin, donde son muertos —al resistirse al allanamiento— el escribano Luis Martirena y su mujer, tesoreros del movimiento sedicioso…"
Así no sucedieron las cosas, y Sanguinetti lo sabe. La que sigue es la verdad
El 14 de abril de 1972, integrantes del Departamento 5 de la Jefatura de Policía, llamaron a la casa de la familia Martirena. Los atendió Ivette Giménez de Martirena, quien les expresó que allí nada escondían, invitándolos a entrar. Algunos pasaron por el garaje y, en la sala de estar, colocaron a Ivette de cara a una pared, matándola de un tiro en la nuca. De inmediato empezaron a disparar, tanto los que estaban dentro como los que quedaron afuera. Luis, desde un balcón, agitó un pañuelo blanco. Pese a ello fue herido de bala, arrastrándose llegó hasta una escalera, donde fue rematado por los policías.
Las otras dos personas que estaban en la casa, lograron permanecer ocultas hasta la llegada del juez. La hija mayor del matrimonio había partido una hora antes hacia el Liceo, pero tan sólo unos minutos antes la menor se había alejado hacia su escuela. Ambas niñas, también providencialmente, salvaron sus vidas.
No hubo resistencia alguna, no podía haberla. ¡En toda la vivienda no tenían una sola arma de fuego! Abel Alexis Latendorf 30 de julio de 1976
"Metió el caño de su arma en la boca de Ivette Martirena y la ejecutó"
El 14 de abril de 1993, LA REPULBICA publicó una entrevista con el ex agente de inteligencia policial, Winston Silva Cordero, quien narró su participación 31 años antes en el asalto a la casa de la calle Amazonas de Malvín, donde funcionaba el secretariado del MLN.
Silva Cordero dijo: "El inspector Castiglioni metió el caño de su arma en la boca de Ivette Martirena y la ejecutó". La denuncia de LA REPUBLICA en abril de 1993 contra Castiglioni. El 14 de abril de 1993, LA REPULBICA publicó una entrevista con el ex agente de inteligencia policial, Winston Silva Cordero, quien narró su participación 31 años antes en el asalto a la casa de la calle Amazonas de Malvín, donde funcionaba el secretariado del MLN. Silva Cordero dijo: "El inspector Castiglioni metió el caño de su arma en la boca de Ivette Martirena y la ejecutó". El ex agente agregó que el entonces jefe de inteligencia policial, Víctor Castiglioni, "le colocó un arma en la mano, después de muerta y a su marido una metralleta Pam, después de muerto". "Cuando tomamos la casa por asalto --narró Silva Cordero-- encontramos a la señora de Martirena, que corría histérica de un lado para otro, con las manos en alto; en la casa no había ningún tipo de arma, pero nosotros efectuamos cientos de disparos".
Campitos soy yo!
También participó en los procedimientos del 14 de abril de 1972, especialmente el que culminó con la detención de Eleuterio Fernández Huidobro y la muerte, entre otros, del matrimonio Martirena en una casa de la calle Amazonas, en el barrio montevideano de Malvín.
En esa oportunidad, Fernández Huidobro, herido de bala, solicitó la presencia de Campos Hermida para rendirse a las fuerzas policiales.
Consultado por LA REPUBLICA sobre las razones de tal petición (el ex inspector de la Policía contaba la anécdota como demostración de que nunca cometió ningún tipo de atropello a los derechos humanos, pues de lo contrario --sostenía-- nunca un jefe del MLN hubiera pedido su presencia para entregarse), el senador dijo que lo hizo no por el hombre sino por el cargo. "La única posibilidad de que no me mataran era entregarme a quien estaba al mando del operativo. En todo caso si lo hacían que lo hiciera el jerarca. Era costumbre en esas acciones que los 'milicos" dispararan sin contemplaciones, para luego saquear las casas o al muerto. En realidad creo que la vida me la salvó el juez Daniel Etcheverría, que ya estaba en el lugar, lo mismo que el médico forense", precisó Fernández Huidobro.
El dirigente del MLN agregó que Campos Hermida fue responsable de la muerte del matrimonio Martirena.
viernes, 10 de abril de 2015
"Monumento a la Esclavitud'' y al trabajo en negro también conocido como Silos Caorsi
En Durazno todos lo conocen como el ''Monumento a la Esclavitud''. Se trata de los Silos Caorsi, empresa del ex diputado colorado Antonaccio Caorsi.
Pero a los de ABAJO no nos interesa a quien defraudo por esa cantidad de dinero, sino por la larga y extensa historia familiar, de tener a cientos de empleados en negro, pagando sueldos de miseria, coimeando al Sindicato y ellos habla de los dirigentes del pit cnt departamental durazno y sus alcahuetes que hasta ahora andan en algún cargo del Estado o en listas político partidarias.
Esos dirigentes sabían que este delincuente y EXPLOTADOR iba a coimear a los sindicalistas que como ya dije aquí el ''sindicalismo silvestre'' en parte, hace que esto pase, pero mas responsabilidad hay cuando los Dirigentes del Plenario local, sabían de estas maniobras.
Muchos vecinos saben que esto pasa y seguirá pasando, porque este señor no creemos que este preso mas de un año, ¿y el daño a los trabajadores que durante décadas exploto? ¿y a los actuales? ¿que hacen?
Los mal llamados representantes de los trabajadores, en realidad son alcahuetes de personas como estas, terratenientes que están de acuerdo con la conciliación de clase y la explotación de nuestro suelo por las grandes empresas extranjeras, con esta SOJA TRANSGENICA que tanto daña la salud y a la economía del país. Ojala caigan mas...
La jueza penal Andrea Caamaño procesó con prisión a M.A, un empresario de Durazno, propietario de un molino y varios silos, por el delito de apropiación indebida.
El imputado, un ex diputado colorado, vendió 3.000 toneladas de soja que no le pertenecían, y la maniobra fue descubierta cuando el legítimo dueño de las semillas, que había enviado a los silos de M.A para su acondicionamiento, almacenaje y secado, pretendió retirarla para enviarla a sus clientes.
La maniobra, según trascendió, involucró un monto de 1.500.000 dólares.
"La resolución de la Justicia resulta particularmente importante, porque es necesario dejar claro que en los negocios agropecuarios se defiende a quienes trabajan con seriedad. Para la gente del campo, la confianza resulta fundamental. Este tipo de fallos permite mantener la credibilidad del sector", dijo Federico Álvarez Petraglia, abogado del denunciante.
jueves, 9 de abril de 2015
El modelo productivo uruguayo
En el breve lapso de los últimos diez años, el cultivo de la soja transgénica pasó de ocupar escasas 20.000 hectáreas a más de un millón y medio, casi el 10% de la tierra cultivable del Uruguay. Aunque es el principal producto de exportación, no se le agrega valor alguno: el 95% se envía a granel para ser industrializada en China y Europa. El Ministerio de Economía contabiliza como “exportado” el grano que atraviesa los portones de la Zona Franca de Nueva Palmira: el 80% de la cosecha de soja sale a través de ese enclave extranjero sin pagar impuestos.
Según el Censo Agropecuario, el volumen de agrotóxicos que consume Uruguay se multiplicó casi que por 5 (de unas 4.000 toneladas pasó a casi 19.000); por las mismas razones, la importación de fertilizantes se duplicó (de 243.000 toneladas a 556.000). Las otrora naturales praderas del Plata hoy están bañadas en las sustancias químicas que requiere la soja transgénica. Suman cientos las denuncias por intoxicaciones de personas y contaminación de los ríos y arroyos.
Como el cultivo de la soja no requiere mano de obra, se expulsa de la tierra a sus habitantes: entre el 2000 y el 2011 el número de asalariados rurales sufrió una reducción del 26,5% y la población dedicada a las tareas agrícolas disminuyó en un 43,7%. Como la rentabilidad es mayor si se cultiva en grandes extensiones, la expansión de la soja aceleró el proceso de concentración de la propiedad de la tierra, grandes. Uruguay va camino a ser un gigantesco y despoblado latifundio.
¿Cómo ha sido posible una transformación tan profunda del campo uruguayo? La expansión de la soja en todo el Cono Sur es el gran negocio de la Monsanto, Cargill y otras corporaciones transnacionales que especulan con la producción de alimentos en el mundo. Se benefician también los llamados pools de siembra, empresas de bandera argentina, cuyo ejemplo paradigmático son “Los Grobo”, propiedad de Gustavo Grobocopatel, el “rey de la soja” del MERCOSUR.
Los inversores llegan a estas playas, atraídos por las leyes de inversiones y de zonas francas que les entregan gratuitamente el rico patrimonio nacional, pero también por las promesas y guiños del presidente Mujica. Antes de iniciar su mandato, en un “almuerzo de trabajo” en el Hotel Conrad de Punta del Este, Mujica pidió a los empresarios extranjeros que vinieran al Uruguay y les prometió que gozarían de prerrogativas y nadie los castigaría con impuestos como las detracciones que los exportadores de soja pagan en la Argentina. Cinco años después, al ir a pedir a los capitales finlandeses que vengan por favor a construir otra planta de pasta de celulosa, el presidente Mujica opina públicamente que es un “sacrificio” que hace para crear puestos de trabajo. Sin embargo, las propias cifras de su gobierno demuestran que por cada hectárea que la forestación roba a la ganadería, se expulsa cinco asalariados rurales del campo y se los envía a vegetar en la periferia de Montevideo. En proporción a su población y territorio, gracias a las genuflexiones de sus gobernantes, Uruguay está orgullosos de ser el país de América Latina que recibió la mayor cantidad de inversión extranjera directa, orgullosos de ser una nación dependiente del sube y baja del precio internacional de los “commodities” en la bolsa de Chicago.
El modelo se completa con una Deuda Externa cuyo monto absoluto crece cada día y que determina aspectos esenciales de nuestra vida: los gastos en la educación pública, la construcción de viviendas accesibles al pobre y en la atención de la salud son restringidos para pagar intereses y amortizaciones a los acreedores. No se salda la deuda social pero se “honra” la deuda externa, que nos somete a los vaivenes de la tasa de interés fijada por la Reserva Federal de los EEUU.
Nos hicieron un país deformado por la inversión extranjera y condenado de por vida al pago de la Deuda. No es esta la revolución agraria de José Artigas en 1815, ni la patria socialista por la que murieron tantas y tantos en los años '70; ni siquiera es el Uruguay Productivo que definieron las bases frenteamplistas antes del 2005. ¿Quién determinó este destino para nuestra patria? ¿Fue algún Congreso del Frente Amplio? No, de ninguna manera. Es obra de Danilo Astori, Tabaré Vázquez y José Mujica, operadores políticos de los capitales transnacionales que transformaron la matriz productiva del Uruguay.
Extracto de un artículo de Jorge Zabalza.
miércoles, 8 de abril de 2015
Estamos matando al planeta
Temperatura en la Antártica llegó al récord histórico de 17.4 grados
Esta es una noticia que se podría catalogar como histórica. En las bases argentinas Marambio y Esperanza en la Antártica -donde los termómetros generalmente no superan los cero grados- se registró una temperatura de 17 grados.
Está cubierta de nieve y grandes masas de hielo. Una de sus principales características, la temperatura promedio es bajo cero. Pero algo inusual ocurrió la semana pasada en las bases Argentinas en la Antártica, señala 24 horas.
En la base Marambio se registraron 17,4 grados el lunes 23 de marzo de este año. Al día siguiente en la base Esperanza, una temperatura récord de 17,5 grados. Datos entregados por el Servicio Meteorológico Nacional de Argentina, donde explican que el fenómeno se debería a un centro de alta presión.
Según el Archivo Mundial de Extremos Meteorológicos y Climáticos de la Organización Meteorológica Mundial -que opera la Universidad de Arizona- la temperatura máxima en la Antártica en 1974 marcó 15 grados. El registro en bases argentinas podría marcar un nuevo récord.
Radio Santiago
Mientras tanto por aca...
El Estado uruguayo no cumplió con su deber de prevención ante casos de afectación a la salud de la población por el uso de agroquímicos. Así lo afirmó la Institución Nacional de Derechos Humanos (Inddhh), tras analizar la respuesta del Estado ante denuncias de habitantes de las zonas afectadas por las fumigaciones. Se propone revisar la legislación vigente.
martes, 7 de abril de 2015
Nin preocupado por la no "excelencia democrática" de Venezuela
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| Por sus preocupaciones no lo vimos a Nin Novoa en la marcha contra la injerencia golpista de EEUU a Venezuela: "La no condición democrática de Venezuela" |
En el último episodio de cipayismo repugnante hacia la potencia imperial, el canciller del gobierno uruguayo del Frente Amplio declara su preocupación sobre la situación en Venezuela. Pero no se refiere a los obvios ataques imperiales contra el gobierno bolivariano de Nicolás Maduro, culminados con la ridícula, si es que no fuera dramática, declaración de amenaza por parte de Venezuela.
Eso no le preocupa al gobierno "progresista" del Frente Amplio que, sin embargo usufructuó y continúa usufructuando de prebendas solidarias de un gobierno bolivariano, que lo considera "amigo" o aun un "hermano", en materia de hidrocarburos, que es la materia prima principal con que cuenta el gobierno del norte de América del Sur.
Primero, tal como se sabe cabalmente, tanto Mujica como el actual secretario general de la OEA Luis Almagro, concurrieron a la reunión del Mercosur que trataba el tema, con la posición de negativa al ingreso de Venezuela a dicho organismo. Sólo las enérgicas presiones tanto de Brasil como de Argentina hicieron que los delegados uruguayos cambiaran su posición y aceptaran la integración de Venezuela.
El País - lunes 6 de abril de 2015
El ministro de Relaciones Exteriores, Rodolfo Nin Novoa, dijo en el programa En Perspectiva de radio Oriental que ve "con cierta preocupación algunos acontecimientos que suceden en Venezuela y que no condicen con la excelencia democrática".
Agregó que "en Uruguay sería impensable que un día un gobierno se hubiera llevado a un intendente de su despacho con fuerzas policiales, derrumbándole la puerta y a los empujones, eso se lo dijimos a la canciller venezolana y al embajador, acá si hay algún problema con la Justicia se lo cita a un juzgado. La prisión de opositores es un tema preocupante para fortalecer el clima de democracia que tiene que haber en América Latina y en América del Sur específicamente esas cosas generar mucha preocupación".
El canciller indicó que la autorización que hay en Venezuela "para reprimir manifestaciones con armas de fuego es un exceso a todas luces".
En relación a las denuncias de torturas en las cárceles de Venezuela, el canciller uruguayo dijo que "son enormemente preocupantes".
Indicó que la Unasur (Unión de Naciones Sudamericanas) pidió "que la Cruz Roja entre a las cárceles de Venezuela para evaluar la situación y la respuesta fue el silencio". Agregó que la Unasur va a insistir con el pedido.
miércoles, 1 de abril de 2015
Colonia Etchepare, Colonia Santín Carlos Rossi - La jaula de los locos
Lejos de Montevideo, lejos de la capital Departamental, lo más lejos posible, que nadie vea y el que pueda entrar que tenga una visita guiada por el Director y algún “sindicalista”.
En una mañana de primavera de este Setiembre de 2010 entre a la Colonia Santín Carlos Rossi. La Santín queda del otro lado de la muralla, de esa muralla que cada uno de los uruguayos hemos construido para no saber.
La Santín es un agujero negro lleno de dolor, desesperanza y es una de las tantas culpas que debemos asumir. Tuve buena suerte y la recorrí pabellón por pabellón (los ocho campos de concentración). Digo suerte pues no es fácil acceder al Infierno sin visitas guiadas. También estuve en la cocina, en la cantina, en la administración.
Cuando entre al primer pabellón me prepare para ver lo que me habían contado, y comprobé que esta monstruosidad es imposible contarla, nadie jamás podrá contarla, esta infamia hay que verla, OLERLA, oírla, tocarla, sentir en el cuerpo y en el cerebro una mezcla de miedo, impotencia, indignación, que te suban las pulsaciones, que tu cerebro reacomode rápidamente la capacidad de sentir algo tan fuerte y poder decir estoy en el Uruguay, en la tierra y no en el Infierno.
Converse con más de diez funcionarios, con ningún director, con ningún dirigente sindical, con ningún médico. La sensación fue que no estaban. En 3 horas vi un solo medico. Me faltaron los otros trece, que teóricamente tendrían que estar ahí. Los funcionarios (la gran mayoría mujeres) me atendieron muy bien y me brindaron información.
Ese día eran 398 locos internados, y seguramente la mitad deambulaban por los enormes campos, en harapos, semidesnudos o “naturalmente” desnudos aprovechando un hermoso día de sol.
Me informaron que para ellos no existen las estaciones. En los días más crueles de invierno se desnudan, abren una canilla en los “jardines” y se bañan como si fuera pleno verano.
Sus caras, (con ese color metal marrón-grisáceo y lustroso, con esa piel que parece ser tan gruesa, tan avejentada, tan llena de sufrimientos añosos) me miraban pero no me veían, eran miradas perdidas y que estaban muy lejos (justamente como están ellos: perdidos para siempre y bien lejos), nadie los visita, a nadie les interesan, son material humano de desecho, son los locos de la Santín que conviven con las moscas, perros, piojos, mosquitos, gatos, ratas y palomas ( todos ellos sin excepción tienen libre acceso a los pabellones). Es una cuestión de todos los días ser mordidos por los más de cien perros que viven junto a los locos.
Vi cantidad de ropa tirada, se desnudan y se olvidan donde dejaron los harapos. Vi varias frazadas entre los pastos y dos perros jugando rajando una de ellas. Restos de comida esparcidos por todos lados.
Existe un elevador eléctrico inutilizado desde hace años porque el pasto entro dentro del motor y lo fundió, el motor esta en el techo de la cantina y al lado del motor crece un precioso eucaliptos.
Hay una gran casa al lado de la cancha de fútbol donde hace muchísimos años atrás se hacían campeonatos. Esa casa la llaman “la casa de los médicos”. De ahí desapareció hace unos meses una salamandra de 200 kilos. Los pocos autos que pueden entrar no son revisados al salir. En una casa de veraneo en Piriapolis hay muchas frazadas con el sello de la Colonia.
Hace un tiempo un funcionario hizo bañar a una paciente y luego la violo. La jueza no tuvo pruebas suficientes, pero yo sé lo que piensa la jueza.
La Señora Macarena Santoro figura como Adjunta a la Dirección desde el 1/1/2010, aunque en realidad actúa como Directora de este Campo de Concentración y es la concubina del Director principal de las dos Colonias (Etchepare y Santin Carlos Rossi) Dr. Osvaldo Do Campo.
En un Pabellón encontré 2 enfermeras atendiendo 55 pacientes. Les dan la medicación, algún inyectable, bañan a los “cagados”. Tenemos algunos códigos para “subsistir” y cuidarnos, me dijo una veterana enfermera. No les podemos dar demasiado afecto, tenemos un límite. Si un paciente sufre una enfermedad y hay que tener una atención particular, el solo hecho de sentarse a su lado en la cama y acariciarle la cabeza, termina en que algunos empiezan a “simular”dolencias para de esa forma recoger afecto.
Pregunté a una de las enfermeras: ¿Cuál es el peor Pabellón?
Andá al 4 me contestó. Entré 15 o 20 metros y me volví corriendo. Vomité cerca de un árbol. La irrespirable combinación de olor a meada de gato, mierda y orín humanos, humedad de cien años y la falta de oxígeno puro me llevaron a no poder recorrerlo como sí pude con los demás.
Las Colonias se construyeron en 1912 y fueron punto de referencia mundial por la asistencia que brindaban. Son 372 hectáreas en total, se han plantado cientos de eucaliptos. La leña se compra afuera.
El 5/1/2006 cuando Do Campo asumió como Director había 16 vehículos (ambulancias, 1 ómnibus, camiones, tractores, camionetas). En el 2007 bajo a 14 vehículos y hoy solo quedan seis (contando 2 tractores). Una de las ambulancias no tiene seguro, ni patente al día, le fallan los frenos, la camilla ya no se puede bajar y también demora en arrancar.
En el verano pasado estuvieron 48 horas sin agua y lavaban los platos en una cañada. Hubo fiebre tifoidea y tuberculosis activa en la Etchepare.
Muchos funcionarios de AFE fueron redistribuidos y trabajan en las Colonias. Jamás recibieron un curso o una charla para capacitarlos en la atención de pacientes mentales agudos. Es un claro mensaje: hagan de cuenta que son vagones, rieles, hagan de cuenta que no son, que están vivos, pero son muertos.
Todos los pabellones estaban con los pisos empapados por la humedad en un soleado día seco y ventoso. Paredes mugrientas y chorreando agua, bancos y mesas igual, casi sin luz. En un pabellón de hombres los vi sentados solos, separados entre sí, mirando un punto fijo o tal vez pensando, “craneando” una nueva forma de conseguir la libertad y yéndose del Infierno al Paraíso: el suicidio. ¿Dónde está la lista de los suicidios?
Entre en un pabellón de mujeres y todas me taladraron con sus miradasy casi al unísono me gritaron: ¡Vos sos psicólogo!
Ahí conocí a Vanessa, 32 años, hincha de Peñarol, se me acerco y me pregunto mi nombre.
No se acuerda cuanto lleva internada. Tiene una habitación para ella porque es de las que están mejor psíquicamente y ayuda mucho a las enfermeras (entre otras cosas a bañar a los cagados y meados). Su habitación es hermosa dentro del horror. Vanessa morirá ahí quien sabe cuándo.
No tiene derecho a salir, no tiene pensión y por esto último está condenada para toda la vida.
Jorgito habita el pabellón 2, 40 años (representa 70), casi nunca sale afuera, gatea desnudo (va y viene). Lo visten y se vuelve a desnudar. Hace años que ya no lo visten. El resto de sus compañeros, lo incorporaron (con total naturalidad) al paisaje siniestro de sus vidas.
Caminando de un pabellón a otro se los ve tirados, se oyen gritos, yo diría aullidos. Se pelean y se gritan, a veces hay una enfermera que los pueda separar, de lo contrario se golpean y se arañan con uñas que no se cortan por meses.
¿Recuerdan aquella pelea en Diputados? ¡Cuántos había para separar! ¿Y por qué se pelean? ¿Hay motivos para que los diputados uruguayos se peleen? ¿Cuántos millones de dólares gastaron en el periodo anterior en concepto de viáticos?
Viajaron juntos, conocieron el mundo y fueron felices. ¿Fueron ellos u otros que liberaron a los Peirano?
¡Lo que robaron los Peirano daría para construir una Colonia Psiquiátrica modelo en América Latina en pleno centro de Montevideo!
¿Por qué los Peirano están libres y Jorgito y Vanessa están presos de la locura que no eligieron? ¿Por qué motivo un auto entró a la Santin hace un año atrás diciendo que venían a buscar a fulano y lo secuestraron? ¿Fulano tenia bienes inmuebles?
Que funcionaria entra a la Santín con cartones de cigarros ECO (de bagayo) y les pide a los pacientes que compren Coronado o Nevada en la Cantina a cambio de 2 paquetes de ECO? Los locos, locos de la vida pues entregan 20 cigarrillos a cambio de cuarenta. La funcionaria saca un sobresueldo más que interesante.
Las fugas son frecuentes. En lo que va de la Administración Do Campo-Santoro se han fugado 16 pacientes de la Etchepare (de los cuales 7 se fugaron este año). Se habla que de la Santín son más de diez.
Nunca volvieron. ¿Dónde están? ¿Cómo se llaman? ¿Están vivos?
Yolanda Berruti se perdió un sábado de Febrero pasado en los pastizales de más de un metro de alto. La buscaron la policía de la Seccional Octava de Ituzaingo y los bomberos de San José.
El lunes de mañana una funcionaria dijo: la trasladaron a Santa Lucia. El Cabo Olivera dio la orden de terminar la búsqueda. La encontraron el jueves de mañana en estado de descomposición. El forense dictamino que murió el lunes de noche. Tenía 60 años y estaba a 50 metros de Abastecimientos. Expediente Nº 553 en la Oficina Central de Atención al Usuario del MSP.
¿Llegará a la prensa esto que estoy escribiendo? Tal vez no, pues hay noticias que son muy importantes, como por ejemplo: le contestara Tabaré a Lucia Topolanski si se tira de candidato a Presidente en el 2014? Saben los locos que existen personas que se llaman Tabaré, Mujica o Lucia Topolanski? ¿Y estos últimos saben lo que pasa en las Colonias? ¿O estuvieron en el “Sheraton” con visita guiada?
Lo que sí es una certeza: no votan en las elecciones, no definen nada en el caso de votar, no existen, no tienen patria, están mutilados cerebralmente, solo les late el corazón y solo por ello habitan esta tierra.
La Comisión de Obras de las Colonias que asumió en el anterior gobierno la integran Alberto Grille (Director de Caras y Caretas y CX 30 Radio Nacional) y un general retirado de apellido Wins
Se gastaron 2.5 millones de dólares en la construcción de los llamados Pabellones “Sheraton”.
La Colonia Etchepare tiene 12 pabellones y un hospitalito, es la antesala del Infierno. La Santin Carlos Rossi ES EL INFIERNO.
Los pabellones 25, 17, 18 y 28 de la Etchepare fueron remodelados a nuevo con losa radiante, Direct TV, camas y placares nuevos, sala de fisioterapia para discapacitados motrices y otras yerbas.
En el pabellón 25 hay 9 pacientes. En el 17 hay 20 pacientes. En el 18 hay 21 pacientes. En el 28 que tiene capacidad para 80 hay 52. Total: 102 pacientes. Los otros 8 pabellones restantes albergan a 480 pacientes. Un promedio de 60 pacientes por cada pabellón de la muerte.
En las visitas guiadas todos pasan por allí y al que pregunta para ver uno más, le muestran el 26. Es el mejor de los “no mostrables”.
Si sumamos esos 480 a los 398 de la Santin, nos da que 878 pacientes están fuera de los “Sheraton”. Porque eligieron a esos 102 para alojarse en los pabellones “Sheraton”?. Porque son tranquilos, mas lucidos, más controlables, los tienen prolijos y estos 102 no tienen piojos, los 878 restantes (la mayoría tienen piojos).
Las visitas guiadas pasan por el Sheraton y la Princesa Dalenberg paso por allí y no se llevo ni un piojo. Junto a la Ministra Muñoz y con la aureola de dos exquisitos perfumes franceses, ellas pasaron por lo “mostrable” del monstruo. En ese lugar todo es diferente, ahí reina “el silencio de los inocentes”.
Un paciente se atraganto con un pedazo de pan y dulce de membrillo, cuando los médicos se dispusieron a utilizar un Laringoscopio, se dieron cuenta que le faltaban dos pilas. El paciente murió.
El cura Moreira fue citado a un juzgado el 1 de Setiembre por la denuncia de una funcionaria respecto a su actividad en el 2004 dentro de las Colonias. Te animaste a denunciar cura Moreira, pues no te la llevaras de arriba. ¿Quién está detrás de esta denuncia?. ¿A quién responde esta funcionaria? ¿Por qué no hizo la denuncia en el 2004?
Luis Alberto López Hornos se fugó junto a Álvaro Gaites el 6/3/2009. Estaban en los Pabellones 29 y 30 de la Etchepare. Llegaron al Río Santa Lucia y el primero se ahogó. Gaites volvió y relató lo sucedido. Gaites esta hoy en el 11.
Ramón Torta Cabrera (70 años, casi ciego) se fugo el 2/2/2010, hasta hoy nadie sabe nada de él. Erlin Bremerman Sierra (50 años, oligofrénico) se ahogó con un pedazo de pan el 7/6/2010. Se pidió traslado pero no había locomoción. Falleció.
Floris Neto Justiniano Dos Santos vino caminando de Bahía (Brasil), se fugó en el 2007, aun no saben nada de él.
El 19/3/2009 Juan José Miranda llega a la Etchepare a visitar a un amigo. En el costado del tarjetero hace un infarto. Un médico y un funcionario le hacen masaje cardíaco y respiración boca a boca. La ambulancia llamada en forma urgente demoró 20 minutos para recorrer 40 metros. Llego con un nurse y un par de guantes. No traía desfibrilador, ni material para entubar ni ampollas de adrenalina.
Miranda falleció cuando se lo intentaba subir a la ambulancia.
A fines del 2008 el Pabellón 29 estaba solo (sin funcionarios), un loco corre y avisa en el Pabellón 25 que está pegado al 29, que un paciente le pego un astillazo en la cabeza a otro paciente (Da Silva). Corrieron y estaba en el piso sangrante, a su costado y mirándolo su agresor. Llamaron una ambulancia. Como no pudieron bajar la camilla, lo cargaron en una frazada y se lo llevaron al Maciel. Da Silva falleció días después.
El 10/7/2009 Gabriel Moreno Lapaz se fugó del Pabellón 27 de la Etchepare y se ahogó en la creciente del Santa Lucía. Tenía 25 años.
El 27 de Enero del 2010 apareció tirada entre los pastizales y en avanzado estado de descomposición, María Cabrera, jubilada como funcionaria, que quedo ahí como paciente (no solo sé mimetizo, sino que se enfermo). Estuvo 45 días desaparecida a 25 metros de la enfermería de la Etchepare.
Cuando en el mes de Febrero del 2010 el cura Moreira comenzó a realizar las denuncias de muertes sucesivas en las Colonias, la Ministra Muñoz le contesto: “en las Colonias muere gente como en todo el país, es gente de edad avanzada y frágil”.
Hace unos cuarenta años atrás, fines de la década del 60, algunos hablábamos de: “Habrá Patria para Todos”, otros hablaban de la clase obrera al poder, se recitaba a Marx, Lenin, Mao, algunos adherían a la Revolución Cubana y a la lucha armada y otros al Modelo Soviético y a la acumulación de masas.
Unos hablaban del “Hombre Nuevo” y otros de “cuadros revolucionarios del Partido”.
Se prepararon revoluciones y tomas del poder. Eran discursos y metodologías diferentes, pero tenían algunas cosas en común, ambos mencionaban permanentemente la palabra JUSTICIA, justicia con los de abajo, con los mas desprotegidos, con los indefensos, en definitiva hablaban de DERECHOS HUMANOS.
En las Colonias Etchepare y Santín Carlos Rossi existe una violación permanente, sistemática y dantesca de los DERECHOS HUMANOS
Los invito a ver el documental
Nota original de Ruben Bouvier
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